Retrato de Mónica Morriberón

Te enseño a instalar tu propio sistema de toma de decisiones

para que operes en tu vida personal con la misma excelencia y precisión con la que operas en tu vida profesional.

Soy una convencida de que todos tenemos una misión que cumplir en nuestras vidas, que el autoconocimiento nos permite descubrirla y la valentía ejercerla.

Esta verdad me acompaña desde muy joven; sin embargo, el ruido externo en forma de expectativas ajenas, «deber ser», «éxito vacío» me alejaron del camino que mi alma sabía y reconocía como legítimo. Y volví a él cuando aprendí a escuchar mi intuición y usarla de forma estratégica.

Mónica Morriberón sentada
Mujer feliz con Sombrilla

Mi intuición me señaló el camino hacia las ciencias económicas, tenía claro que algo quería hacer por entender mi país. Pero durante esos años en la universidad preferí seguir lo que hacían todos y así me dediqué a las finanzas. Tenía todo lo que se esperaba de mí, trabajo en una multinacional, buen sueldo, todo estaba «resuelto» pero con el tiempo empecé a sentir mi vida como una cárcel.

Enseña Perú

Tomé una decisión radical que me dio beneficios radicales

Decidí cambiar mi oficina en el centro financiero por un aula en un colegio público. A los 27 años, ya tenía mi primera gerencia y aprendí a planificar, negociar y liderar en entornos complejos.

Profesionalmente, tenía un propósito clarísimo, pero personalmente era un desastre.

Di un pequeño paso que impulsó grandes transformaciones pero esta vez, en mí.

Ese agotamiento extremo no fue un error; fue mi mejor maestro.

Me obligó a re-diseñar mis hábitos desde cero, empezando por la alimentación, luego el ejercicio físico y el sueño.

Sin darme cuenta empecé un camino hacia mi bienestar y descubrí algo poderoso:

cuando ordenas tu espacio interior, tu realidad exterior se alinea por consecuencia.

Empecé a cuestionar mis vínculos, a sanar relaciones y a entrar en un profundo conocimiento de mí misma.

A nivel personal ya estaba más equilibrada pero a nivel profesional sentía ganas de algo distinto.

Mi intuición volvió a hablar y esta vez no la ignoré.

Una gran amiga me invitó a co-facilitar círculos de mujeres, fui testigo de la magia que ocurre cuando nos reunimos con intención: emerge una inteligencia colectiva brutal.

Ahí supe que mi misión era trabajar con mujeres.

Mónica en entorno natural

No tenía un puesto, pero estaba liderando la transición más grande de mi vida.

Me había certificado como coach ontológica, tenía 13 años de experiencia liderando equipos y sobre todo traía un conocimiento profundo sobre mi misma.

Me costó un tiempo darme cuenta que no se trataba de empezar de cero sino de empezar de nuevo.
Y cuando lo hice pude identificar tres grandes elementos que acompañan estos puntos de inflexión:

01

Transiciones de identidad

Toda reinvención profesional viene acompañada de una reinvención personal en donde la confianza en ti juega el rol más importante.

02

Decisiones intuitivas y estratégicas

Aprender a tomar decisiones con esos dos elementos es lo que garantiza que todo lo que hagas esté alineado a quién eres.

03

Liderazgo Personal

Es un ejercicio diario que te invita a tratarte como tu mejor proyecto, eso cambia la película radicalmente.

En toda mi historia de vida, incluso desde antes de nacer, hay algo que me acompaña que es la


integración de mundos.


En lo profesional fue el sector corporativo con el sector social; en lo personal fue mi lado racional con el rescate de mi mundo emocional y ahora en lo familiar es vivir un matrimonio intercultural.


Por eso, mi propuesta para ti no es que elijas, sino que integres.


La lucha interna termina cuando aceptas que eres un todo.

Gráfico integración de mundos

Lo que no sale en LinkedIn

Para que veas que detrás de la estrategia, hay una humana que experimenta, vive y disfruta.

Mónica Morriberón

A los 23 años me propuse conocer tantos países como los años que tenía y a los 27 cumplí mi objetivo. Hoy ya recorrí 42 países. Amo descubrir mi mundo a través de los viajes.

Soy peruana y por supuesto que amo comer. No puedo elegir un sólo plato porque mi alma (y mi paladar) se divide entre la selva amazónica, la costa de Lima y los volcanes de Arequipa.

Mi perro se llama Mae en honor a uno de los cinco países donde viví. Este año que empecé a tener equipo, decidí ascenderlo como Happiness Chief Officer.

Me encanta el ejercicio físico intenso, es la forma de armonizar mi mente. Corrí mi primera maratón en Berlín y fue una experiencia que aún recuerdo con el cuerpo.

Me casé a los 40 años, no creo en los «tiempos sociales», creo en los tiempos del alma. Vinimos a cumplir todo lo que imaginamos, sin fecha de caducidad.

Soy Libra, amo la belleza y he venido a experimentar todo lo que mi curiosidad me permita.

«Lo que te enseño no es teoría; es vida bien vivida.»

El lunes es mi día favorito de la semana.

Sé que suena impopular, pero para mí tiene una energía de inicio alucinante, una página en blanco que me encanta llenar con intención.

Me gustaría compartir esa energía contigo. No para llenarte la bandeja de entrada con «más ruido», sino para enviarte lo que yo llamo Invitaciones Sagradas.

En cada correo, te escribo para reflexionar juntas sobre los temas que no se hablan en las conversaciones regulares: cómo usar tu intuición, por qué tu alma es tu mayor ventaja competitiva y qué episodios del podcast te pueden dar esa pieza del rompecabezas que te falta.


Este es el mejor momento de la historia para convertir tu experiencia en sabiduría.

No solo para ti, sino para las que vendrán después de ti.

Atender tu misión de vida no es un lujo; es poner los deseos de tu alma en el centro de tus decisiones. Y hacerlo con estrategia es lo que te convierte de «soñadora» a Mujer con Alma Líder®.

Mi invitación final es simple pero radical:

Atrévete a ocupar la silla de la CEO y Visionaria de tu propia existencia.

Porque cuando la estrategia, la intuición y la libertad dejan de pelear y se convierten en el puente entre tus sueños y tu realidad, el juego cambia para siempre.

Y tú has venido a jugar en grande.

— Mó